¿Que es permacultura?

Permacultura es un sistema de principios de diseño social y agrícola cuya filosofía de trabajo consiste en trabajar a favor de la naturaleza. Para ello, se basa en la observación de ésta y utiliza el pensamiento sistémico, es decir, trata a los distintos elementos que componen el sistema como parte de un todo.
El sistema de diseño de la permacultura consigue la integración del paisaje con las personas que lo habitan proporcionándoles sus materiales y no materiales de una manera sostenible. La permacultura cubre muchos aspectos pues incluye técnicas del diseño ecológico, la ingeniería ecológica, el diseño medioambiental, la gestión y creación de recursos acuáticos, la arquitectura sostenible, el diseño de sistemas agrícolas y hábitats de conservación y auto-mantenidos modelados desde los ecosistemas naturales. La filosofía de la permacultura incorpora ideas y prácticas de todos los tiempos. Hace uso de esos sistemas y los incorpora a un marco de trabajo más amplio para crear ecosistemas humanos sostenibles.

De hecho, nada en la naturaleza se considera un desecho, todo es un recurso. También observó que los distintos elementos de un ecosistema natural trabajan en cooperación. Cada componente del sistema realiza tareas importantes. Por ejemplo, un bosque es un sistema sostenible. Las hojas y los trozos de madera que caen protegen el suelo, se descomponen y proporcionan nutrientes a los microorganismos del suelo y a los hongos. Estos a su vez intercambian otros nutrientes con las raíces de las plantas y conectan unas especies a otras en una gran red trófica o alimenticia. Las abejas polinizan las plantas, los pájaros controlan las plagas, ciertas plantas toman nitrógeno del aire y lo fijan en la tierra en una forma que puede ser utilizado por otras plantas. Cada elemento del ecosistema realiza un trabajo útil. Todo funciona para ser sostenible a largo plazo.

La mayor parte de la gente involucrada en la red de la permacultura ha completado un curso de diseño en permacultura (CDP o PDC en inglés). El CDP ha sido, durante más de 40 años, el vehículo principal para la inspiración y la enseñanza de la permacultura en el mundo. El aprendizaje obtenido en el CDP actúa como un aglutinante social, creando tal nivel de interconexión entre los participantes que la red mundial puede ser descrita como un movimiento social que trabaja por una vida más sostenible.

El término “permacultura” fue acuñado por el profesor de la Universidad Hobart de Tasmania Bill Mollison y su alumno, David Holmgren, en 1978. La palabra permacultura que, originalmente surgió como una combinación de las palabras “agricultura” y “permanente”, ha extendido su significado a “cultura permanente” pues trata de crear sistemas sostenibles con los aspectos sociales que le son inherentes. Una cultura permanente entendida como la de una comunidad que logra cubrir las necesidades de sus individuos, que no sólo realimenta el ecosistema sino que lo mejora y donde las relaciones entre personas se cuidan especialmente para fomentar la buena comunicación, el desarrollo del potencial humano y la creatividad. Una cultura de regeneración y reparación de los daños causados a la Tierra que, como dice Geoff Lawton (sucesor de Bill Mollison en el Instituto de Permacultura de Australia), convierta al ser humano en el elemento más positivo de la naturaleza.
Bill Mollison ha dedicado muchos años de su vida a trabajar como biólogo de vida marina y salvaje viviendo en la naturaleza y observando cómo funcionan los sistemas naturales.
Durante esos años de investigación y observación, se dio cuenta de que los sistemas naturales, como los bosques y los humedales, son autosuficientes, cubren sus propias necesidades energéticas y reciclan sus desechos.

Bill Mollison, basándose en su experiencia y en sus observaciones, creó un sistema de diseño para generar ecosistemas humanos sostenibles.
Diseño es la palabra clave. Todo consiste en cómo ubicas y utilizas tus elementos de diseño, qué métodos utilizas, cómo los pones a interactuar unos con otros imitando lo que ocurre en el medio natural.
Los principios de la permacultura funcionan en todas partes, en cualquier clima y a cualquier escala. Con un buen conocimiento del sistema, estos principios se pueden aplicar a pueblos, a ciudades o a urbanizaciones, a una propiedad agraria a gran o a pequeña escala, a un pequeño jardín o a un balcón.
En los años 70, Bill Mollison, junto a su estudiante David Holmgren, escribieron y publicaron varios libros explicando sus ideas. En los años 80, Bill Mollison publicó su manual de diseño y comenzó a impartir cursos de diseño en permacultura para extender su sistema por el mundo. Hoy en día, el movimiento de la permacultura es global y, aunque se imparte ya en universidades de Australia y Estados Unidos, la gente aprende principalmente diseño en permacultura en cursos y talleres fuera de los círculos académicos.